Ordena Tu Vida

culminar lograr

Para comenzar el año inspirado, guiado por nuestro espíritu y no por el sistema externo, debemos simplificarnos. Simplificarnos es salir del desorden y del caos para atraer algo mayor. Es crear un espacio para la creatividad, para nuestra verdadera voz interna y para la inspiración. Es halar un hilo del cielo increado y poder traer algo verdadero a este plano de existencia. Para todos aquellos que desean vivir una vida inspirada les comparto algunos pasos para lograrlo.

El primero: “Ordena tu vida”. Toma las decisiones que debes tomar para simplificar tu vida. Sal de todo aquello que tenga más de dos o tres años sin usar. Regala, dona o vende aquello que no necesitas y no usas. Guarda lo que realmente valoras y usas, elimina  aquellas cosas que ocupan espacio inútil en tu casa. Comienza el año revisando gaveta por gaveta, closet por closet y pon todo en orden para que veas lo que tienes y deja ir lo que no usas. Si te cuesta mucho esta limpieza pídele ayuda a alguien que pueda ser más desprendido que tú en este trabajo. También elimina todo lo que te incite a querer tener más posesiones, recuerda que los vacios no se deben llenar con cosas materiales, por el contrario: “Más cerca del espíritu está aquel que necesita menos”. Sócrates

Logrando tu Libertad

freedom“Aquellos que no se mueven no se dan cuentan de las cadenas.” (Luxemburg). Solo en el proceso de vivir puedes entender y a-prender que es lo que deseas y que te impide lograrlo. El que no arriesga no vive, el que no experimenta no conoce y el que no toma acciones no avanza. Es imposible vencer si no vamos a la batalla; y es solo en la batalla que el guerrero reconoce a su enemigo y se da cuenta de sus propias limitaciones. Es en este acto de guerra que descubrimos nuestras cadenas, aquellas ataduras mentales, físicas y emocionales, que nos impiden ser libres. Por esto nunca temas vivir, solo así encontraras al enemigo. Tus acciones impetuosas te llevaran a arrancarle la libertad a aquel o a aquella que dentro de ti te limita. Se tu sin reservas, se tu sin temor.

ESTRATEGIAS PARA GENERAR FELICIDAD

handsome-man-jumpingTres estrategias  para vencer barreras comunes que frenan la felicidad son: 1- Simplificar la vida para evitar la complejidad. 2- Tomar pausas, disfrutar de la vida para evitar vivir siempre apurado y alterado. 3- Soltar pensamientos y percepciones negativas para evitar la barrera de la negatividad, viendo lo positivo diariamente. En la conferencia: “La felicidad y sus causas” dictada en San Francisco en el 2008, se generaron varias   conclusiones sobre las barreras que evitan la felicidad y sus  soluciones, entre ellas explicare las tres siguientes:

1-      Superar la barrera del desespero. Solución: Mantén la esperanza.

La esperanza no es una cara sonriente ante los desastres, pero si es una manera saludable de mantener la felicidad. Las personas que mantienen la esperanza son mejores deportistas y logran mejores resultados en cualquier área de su vida. Tienen una tolerancia mayor al dolor y caen menos en ansiedad y depresión. Su manera de enfrentar las vicisitudes no es la de mantenerse llorando por la leche derramada, sino que ante un fracaso, una perdida o eventos frustrantes, crean nuevas metas y se concentran en lo que sí pueden hacer. Se permiten tiempo también para soñar despiertos y crear fantasías de éxito, que luego se les pueden dar.

2-      Superar la barrera de reprimir la tristeza. Solución: Siente lo que es real.

Tener una actitud positiva ante la vida no significa que no vas a sentir tristeza. La felicidad aparentada o ficticia termina volviendo a las personas más ansiosas y deprimidas. Las emociones se deben sentir, no reprimir. Cuando sentimos las emociones, las reconocemos, las vivimos y encontramos la razón que las produce, podemos entonces soltarlas consiguiendo soluciones adecuadas. Expresar lo que sientes con alguien de confianza ayuda a desahogarte y a tomar una nueva perspectiva de la vida.  Llora una perdida, expresa tu molestia con templanza, suelta la emoción para que ésta no se mantenga como una sombra dentro de ti.

3-      Superar la barrera de la desconexión. Solución: Conéctate con otros.

¿Qué tan importante son las asociaciones sociales? Más de lo que puedes imaginar. Un estudio de 20 años, mostró que la felicidad es influida no sólo por las personas más cercanas a nosotros, sino también por el amigo de un amigo o personas que caen en la categoría de conocidos. La felicidad es contagiosa. Cuando te encierras en ti mismo limitando el contacto con otros, te vuelves más egocéntrico, menos compasivo y crees falsamente que  tus problemas son los más graves. Aún el sufrimiento compartido lo hace menos fuerte y más manejable. Compartir con otros y ser compasivo es clave para producir felicidad en otros y en ti.

EL EXITO Y EL AUTODOMINIO

581789_160925850729947_1041347968_nMuchas veces queremos enseñar, mandar y dirigir a otros sin haber logrado dirigirnos primero a nosotros mismos. La cualidad más valiosa para un hombre o una mujer de avanzada, debe ser el autodominio. Esa capacidad de someter al cuerpo y al alma a la voluntad de uno mismo para lograr lo que uno sabe que es lo mejor. Es de esta manera que una persona con autodominio consigue alimentarse saludablemente, ejercitarse adecuadamente y restringirse de vicios que deterioran al cuerpo y al alma. Entender y canalizar los sentimientos, los pensamientos y las actitudes para vivir en alegría, logrando formar y desarrollar los atributos necesarios para ser una persona confiable, madura, capaz, productiva, consciente y sana es autodominio. Por el contrario la persona acostumbrada a la vida fácil, sin esfuerzo, sin ningún tipo de autodominio, se vuelve flácida y complaciente consigo mismo, bloqueando su capacidad de luchar y vencer. Se vuelve improductiva, débil, cómoda, fácil de deprimir, poco perseverante y con poca seguridad en sí misma, acomplejada y con violencia destructiva hacia sí misma y/o hacia otros. Todo esto por no haber desarrollado el valor y la disciplina para el éxito.
Cuando hablo de éxito no estoy hablando de éxito material sino a la habilidad de trazarse metas, retos y lograrlos. Éstos pueden o no incluir los retos materiales. Cuando a un niño se le complace demasiado y no se le exige responsabilidades, y no se le da el espacio para ejercitarse, correr, trepar, caerse, levantarse y hacer en general actividades físicas, se vuelve débil, caprichoso e inseguro. Todo ser físico debe estar en movimiento, debe buscar la salud y evitar la autodestrucción. Sin embargo, pareciera que las tendencias hacia la autodestrucción aumentan con la manera de comer, actuar y pensar de nuestra sociedad postmoderna. Se come basura, se habla basura, se piensa basura, se siente basura y así un ser nacido de origen divino, olvida su Espíritu, su origen y se vuelve una pobre bestia narcotizada, amargada, indolente, inmadura y dependiente de otros. Se llega a ser voluble, con sentimientos, impulsos sexuales y pensamientos desbocados. Si hiciéramos más ejercicio, comiéramos mejor y aprendiéramos a trabajar y ser productivos desde jóvenes, si aprendiéramos a quejarnos menos y hacer más, y entendiéramos que no somos víctimas sino fuertes y más capaces de lo que pensamos, lograríamos hacer mucho más de lo que creemos.
Las épocas difíciles y de duras vicisitudes convierten a los individuos mediocres en luchadores, sirviendo de crisol para formar un carácter más fuerte en ellos que los convierte en vencedores. Por esto el primer paso para lograr ser independiente y capaz es el autodominio, además éste es también el prerrequisito para cualquier tipo de éxito. Sin disciplina propia y autodominio aún la mejor fuente humana se vuelve un pozo estancado enfermo e inútil. Por eso para lograr tener hijos fuertes y capaces, el primer paso debe ser lograr nuestro propio autodominio, salir del letargo y mostrar con nuestro ejemplo lo que también queremos de ellos.

TRASCENDIENDO EL SUFRIMIENTO A TRAVÉS DE LA CONSCIENCIA DE PODER

Veo la cara de una paciente transformada por completo desde la semana pasada. Me cuenta que por medio del trabajo que estamos realizando, entendió que no tenía que obligarse a vivir y  aceptar lo que no deseaba. Entendí que la sesión previa que habíamos tenido, le mostró que sí tenía alternativas, que si podía hacer cambios y que debía retomar el poder sobre su vida. Otra paciente, en su segunda sesión mostró una evolución sorprendente. Le pregunté que había hecho para lograr un efecto tan positivo y me dijo: “Me concentré en las palabras que me escribiste y dejé de sobrecargarme con los problemas de otros.” Recordé lo que le había escrito: “No puedes cambiar a otros; puedes asistirlos, puedes aconsejarlos, pero cada quien aprende a través de sus propias experiencias y decide cuando desea dejar de sufrir y  transcender, aún la más dura realidad. Tienes el poder sobre tus decisiones y pensamientos, no sobre los de los demás”. La joven había cargado por mucho tiempo la preocupación por la ruptura de sus padres. El esfuerzo por tratar de cambiar lo que estaba fuera de su control, la había dejado frustrada, deprimida y llena de rabia. Concentrándose en las palabras que le escribí, ella se enseñó que realmente sí podía cambiar muchas cosas y que tenía el derecho y la capacidad de ser feliz, aún apoyando y acompañando a sus padres en su necesidad y crisis, pero sin engancharse en aquello que estaba fuera de su alcance solucionar.

Creer que tenemos poder personal para decidir, produce un cambio de mentalidad que nos lleva de la impotencia, al ánimo y de la impotencia, a la fuerza y confianza en nosotros mismos.

Puede ser que el 10% o el 20% de las cosas que nos pasan en el día no las podamos controlar, pero el 90% o 80% sí. Este 90% o 80% tiene que ver con nuestra actitud, con nuestras emociones y con nuestros pensamientos, tiene que ver con nuestro mundo interior. Podemos decidir concentrarnos en lo positivo y no dejar que algo externo altere nuestra paz interna. Podemos decidir sentirnos bien y concentrarnos en lo que nos gusta y en lo que sí es importante para nosotros. Podemos decidir perdonar, decidir visualizar un futuro diferente y aprender de las circunstancias.

Al ver que todo sufrimiento y toda condición externa debilitante se puede trascender concentrándonos en el poder que sí tenemos para decidir sobre nuestros pensamientos, sentimientos y acciones, podemos decidir también que no es necesario sufrir más

UN VIAJE HACIA EL INTERIOR

Un momento más de silencio donde mi paciente por fin decide, ha dejado la  dualidad y ha escogido entregarse al viaje. No ha dejado el temor, ni  la preocupación, pero ha decido confiar en mí y en sí mismo. Ha decido ganar el juego externo  buscando su fuerza interna. Se embarca en un reto a un territorio desconocido y su propia mente es su enemigo. En esta ocasión soy su guía,  pero cuando aprendan a escuchar su voz  interna, cuando comprenda quien es, y se guie por su intuición, ya no tendrán necesidad de una guía externa. Entenderá cual es su verdadera voz interna, y cual  la voz de las dudas y saboteos de su propia mente.

La vida se pierde en el proceso de buscarla. Al no detenernos la perdemos, al correr tras  metas  evadimos el SER.  Al no Ser,  nos cegamos a la vida. Entonces nos queda el afán, el no sentir en profundidad, el no discernir lo que tiene valor y lo que es sin sentido.  Nos queda no poder disfrutar de las cosas ya dadas y solo buscar lo que creemos que no tenemos. Nos queda la insatisfacción, la ansiedad, la rabia y el cansancio, porque no nos detuvimos a tomar el viaje que nacimos para tomar; el viaje a nuestro interior.

Toda respuesta esta resuelta allí, en ese lugar existe la conpletación, recoges tu voluntad, sientes el éxtasis y entiendes el amor que es sin apegos. Viajando al Ser derribamos temores, inseguridades, dudas, iras, tristezas y resentimientos. Y del viaje regresamos  desatando el valor, la seguridad, la visión clara, la felicidad y la confianza. Con furor discernimos que es y que no es,  y logramos mantener la alegría, no obstante el drama   externo.  Este viaje es expresado por Osho de esta manera:

“Millones de personas viven según el espejo. Creen que lo que ven en él, es su rostro. Creen que así es su nombre, que esa es su identidad  y ahí acaba todo. Tendrás que adentrarte un poco más. Tendrás que cerrar los ojos. Tendrás que llegar a estar en silencio. A menos que llegues a un punto de silencio absoluto en tu interior, no llegarás nunca a saber quién eres. Yo no te puedo decir. No hay manera de decirlo. Todo el mundo debe descubrirlo. Pero eres alguien; no hay duda de eso. La cuestión es: cómo alcanzar tu esencia más profunda, cómo encontrarte a ti mismo. Es lo que he estado enseñado todos estos años. Lo que llamo meditación no es otra cosa que un recurso para encontrarte a ti mismo. No me preguntes. No preguntes a nadie. La respuesta la tienes dentro de ti mismo y para descubrirlo, debes adentrarte en lo más hondo de tu ser. Está tan cerca: tan sólo un giro de ciento ochenta grados y te encontrarás con ello. Te sorprenderás al ver que no eres tu nombre, o tu rostro, o tu cuerpo, que ni siquiera eres tu mente.”……

Tampoco eres los roles que desempeñas, esas son mascaras, roles, papeles en el drama de la vida que desempeñamos pero no es lo que eres. Al callar la voz  de la ansiedad, y pedirle a tu Ser o Yo que te responda; te encontraras, sabrás quien eres mas allá de lo creado, mas allá de lo físico.  Despertaras  tu oído interno, y abrirás un  camino hacía tu verdadero Yo, separando esa verdad de lo demás. Ese yo es el ser que si tiene respuestas, porque no tiene dudas, porque simplemente es; siempre ha existido y siempre existirá. Es por esto que no tiene temor. Descúbrete, vales la pena; y viniste, en primer lugar, para despertar a quien eres.

RETOMANDO LAS RIENDAS DE NUESTRA VIDA

Cuando la vida se vuelve un caos, por malas decisiones o asociaciones, cuando nos  enganchamos con los problemas y/o emociones, es hora de fortalecernos, observar el caos y encontrar el asidero para retomar las riendas. En tiempos críticos es indispensable centrarse y tomar decisiones certeras. Es necesario ser más cónsonos con los principios y hábitos internos que producen la seguridad que necesitamos; y aunque nos cueste, con fuerza de voluntad y disciplina, tarde o temprano lo lograremos.

El caos externo produce angustia, sin embargo, ser inteligentes es la mejor defensa. Al reconocer los momentos tormentosos hay que entrar en la calma interna para no perder la estabilidad y poder ser certeros en cada decisión que tomemos. La objetividad es crucial, la habilidad para salir del conflicto o del drama es necesaria para poder decidir acertadamente. Vivir por principios y no por apariencias, nos da la libertad de hacer lo que tenemos que hacer sin temer y en el momento oportuno. Resolver cada impasse que se presenta sin correr la arruga, previniendo de antemano el problema que vendrá, es de sabios.

La crisis afecta más a aquellos que no se preparan. Ser buenos gerentes de nuestra vida, nuestras finanzas, nuestras relaciones y nuestro hogar se vuelve más indispensable en tiempos críticos. Saber recortar, esperar, capturar y desarrollar las cualidades del ser maduro: paciencia, tolerancia, dominio propio y templanza, es crucial. Aprender de una vez por todas, a nivel personal, la lección que la vida nos está dando, para dejar de caer en el mismo hueco y evitar el sufrimiento, es  entrar en conciencia. Romper hábitos como la impaciencia, la crítica o el egoísmo, que violan los principios básicos de la efectividad humana, es posible si hemos decidido cambiar para no seguir cometiendo los mismos errores. Debemos buscar el impulso para romper la fuerza de la gravedad de nuestro sistema operante automático que nos lleva a errar una y otra vez, para que nuestra libertad personal entre en una nueva dimensión de éxito. Retomar las riendas de la vida, es salir de la crisis y caminar sobre las aguas aún en la tormenta, para no sufrir, sino vencer. Ceñidos con valor, cubriendo los flancos, se resiste con firmeza y grandeza, hasta que el cambio se logra.